
Las especies indicadoras son organismos que los científicos medioambientales utilizan para evaluar la salud de un hábitat, especialmente en ecosistemas acuáticos. Las especies indicadoras no solo pueden ser animales, sino también plantas, aves, insectos o incluso bacterias, cuya presencia (o ausencia) refleja el estado de su entorno. Algunas especies indicadoras pueden tolerar altos niveles de fósforo u otros contaminantes, mientras que otras no. Debido a que muchas especies indicadoras de cuencas son muy sensibles a los cambios en la calidad del agua, suelen ser las primeras en verse afectadas por la contaminación (es decir, la escorrentía) o por alteraciones medioambientales como tormentas, sequías o actividad humana. Por esta razón, las especies indicadoras desempeñan un papel vital ayudando a los científicos a monitorizar y reaccionar ante las amenazas a medida que ocurren, facilitando la protección y preservación de los cursos de agua limpios y saludables.
Por ejemplo, el manatí de Florida (Trichechus manatus latirostris) puede actuar como especie indicadora. Si hay manatíes de Florida presentes, indica que la cuenca tiene suficientes pastos marinos para que se alimenten y que las temperaturas del agua están en un nivel adecuado. Recientemente, esta especie se ha utilizado para analizar la cantidad de microplásticos en la cuenca de la bahía de Tampa. Más del 75% de los manatíes examinados habían ingerido plástico. La mayoría de los manatíes que han ingerido plástico indican, por supuesto, que ha habido una abundancia de contaminación por plástico y basura que llega a la bahía de Tampa.



Especies indicadoras menos conocidas incluyen el caimán americano (Alligator mississippiensis), la ninfa y libélulas (Libellulidae), el mocasín de agua (Agkistrodon piscivorus), la serpiente de agua marrón (Nerodia texispilota), la rana verde (Hyla cinerea), la rana cerda (Rana grylio), el zanzador de agua (Gerridae), entre otras. La presencia de estas especies suele significar que el ecosistema es sano y biodiverso. Por ejemplo, el caimán americano es eficaz como especie indicadora porque es sensible a los cambios en las condiciones hidrológicas de su entorno. La rana arborícola verde es otra gran especie indicadora debido a su piel extremadamente fina. Si hubiera un cambio en los niveles de contaminación o toxicidad en un entorno, la población de ranas arborícolas verdes se vería rápidamente afectada debido a su piel sensible.
Además de estudiar especies indicadoras, los científicos también examinan la biodiversidad para comprender mejor la salud de los ecosistemas. La biodiversidad se refiere a la variedad de especies diferentes que habitan en una zona, no solo al número total de organismos individuales. Un ecosistema acuático saludable suele albergar una amplia variedad de especies, cada una desempeñando un papel único en la red trófica. En general, cuanto más limpio y equilibrado sea el sistema de agua, mayor será la biodiversidad que puede soportar.
